Ña?

viernes, 4 de julio de 2014

El aire huele a ti últimamente.

Todas las noches antes de dormir barajo las cartas y escojo una al azar, pero desde hace algunos meses siempre sale la misma figura: una sota. Bien sea de bastos, de espadas oros, o copas, siempre es una sota (o más bien era). Anoche volví a remover la baraja y distraída saqué una carta, pero no me lo podía creer: un tres de espadas. Giré el papel mil veces pero sin truco alguno ahí estaba, mi tres de espadas. Pensé que algo tendría que haber salido mal y volví a probar; ocho de bastos. Esta vez con dos cartas: cinco de copas y siete de espadas. A continuación un siete de copas y un cinco de espadas y por último cuatro ases.
Necesitaba despejarme así que decidí asomarme al balcón, mala idea, y nada más salir por la puerta mi inundó un olor a nuevo, más que a nuevo a "reformado". Tras varios meses de sotas segura de mí misma aunque solitarias, me inundó un sentimiento de inseguridad mezclado con curiosidad y una pizca de deseo. El aire huele a ti. Nunca había olido a nadie en el aire a tan solo una noche de haberlo conocido, pero ahí estaba. Un olor suave y muy ligero, pero que casi se puede palpar en el ambiente. Has comenzado a romper mis esquemas, a ver hacia donde avanza esta simpática casualidad, y a ver hasta donde llega el juego de cartas en el que esta vez juegan dos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario