Conseguí ignorar tus engaños, tus falsas promesas, tus palabras llenas de veneno, tus caricias tóxicas, tus mordiscos con garras, tus miradas que se clavaban como balas y al final conseguí ignorarte a ti. Recuerdo como se posó mi mirada en tus ojos la primera vez que te vi, recuerdo también todo lo que vivimos y que al final se quedó tan solo en eso, en recuerdos.
Si pudiera elegir, elegiría no conocerte. Pero en esta noche llena de suspiros solo busco algo tuyo que me haga tocar el cielo y llegar a coger la Luna con las manos, nuestras manos. Hoy busco eso que tanto odié y anhelé. Lo nuestro es como las aguas de un rió, que corren pendiente abajo indomables sin saber que les deparará el destino.
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