No lo entiendo, me acuesto y te sueño, te recuerdo y suspiro, te pienso y me agobio. Se me queda corto el verte tan poco tiempo, pero ¿qué le voy a hacer? Me siento como un gusano en una morera a tu lado, un gusano que todavía no ha metamorfoseado. Me gustaría que te fijaras en mí pero, ¿para qué?, tampoco lo busco. Quizá sería mejor si intentara caminar por el sendero o tal vez sería peor, pero lo niego y no lo busco. ¡Qué fácil es todo visto desde el palco presidencial!, donde todo lo que quieres te lo dan o te lo puedes ganar.
Finjo que no me importas más que el resto, finjo que como todos te veo, pero quiero que juguemos a conocernos. Quiero que juguemos a malentendidos, a silencios tímidos, a abrazos por compromiso pero aun así tan esperados... Juguemos a ser abeja y flor en un inmenso jardín, donde no me veas más que con uno de tus ocelos, pero déjame intentar construir poco a poco y con tiempo un puente hacia tu mundo; te prometo que si la marea es más fuerte que yo, le dejaré la tarea a otro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario