Hoy, día de mi cumpleaños, he vuelto a pensar en ti. Este año tampoco he recibido tu llamada para felicitarme, y la deseo con ansia más que cualquier otra. Dejadme todos en paz, pasad de mí, ignoradme , yo quiero volver un par de años atrás... Hace exactamente dos años, en otro 25 de abril, solo me rondaba en la cabeza poder ir a verte y decirte adiós. Recuerdo levantarme preocupada y angustiada media hora antes de que me sonara la alarma del instituto. Oí que sonaba el teléfono fijo de la casa, luego pasos corriendo y como la puerta de entrada se abría y se cerraba. "Ya está" pensé, "se acabó todo". Lloré porque no hacían falta palabras que me describieran los hechos para comprenderlos y esperé a que sonara la alarma que debía haberme despertado esa mañana.
Cuando salí de la cama me lavé la cara y me concentré en usar ese don que tengo para conseguir que mi familia no se percate nunca de que algo me pasa.
-Buenos días, feliz cumpleaños.
-Ya, claro.
(25/04/14)
18 años, dos de ellos sin ti y los más infelices hasta ahora. Debí hacerte caso cuando me decías que existían los ángeles de la guarda, pues nadie mejor que tú lo sabía, eras un ángel en la Tierra.
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