Me gustaría recordaros que si me necesitáis, me tenéis a vuestro lado las 24 horas del día para lo que sea, desde tomar una cerveza hasta esconder un cadáver dejaros mi hombro para que lloréis toda la noche o ir a explicarle las cosas al cabrón/a de turno. Os quiero muchísimo y me gustaría demostrároslo cada día, porque los vínculos así creo que son para toda la vida.
Ña?
jueves, 3 de septiembre de 2015
Bajo presión.
Siempre me he considerado una persona impulsiva y aunque con los años esa actitud se ha relajado poco a poco, hay momentos en los que no lo puedo evitar. Momentos de tensión, de rabia, de agobio o de tristeza en los cuales puedo decir o hacer cosas sin pensar para arrepentirme más tarde de ello. Por desgracia a veces son las personas más cercanas a mí y a las que más quiero con las que suelo acabar pagando algo de lo que ellos no tienen la más mínima culpa solo por estar ahí en ese momento o por hacer algún comentario detonante. Os pido perdón de corazón, no lo hago queriendo, y os agradezco que a pesar de todo sigáis ahí. Os agradezco sobretodo esos momentos en los que sin miramientos soltabais lo que de verdad pensabais, ya fuera un "estás siendo una egoísta", "lo que estás diciendo es una tontería" o simplemente una torta en la cara (duele, cabrón). Por eso cuando os veo en una crisis (y a veces conmigo) también pienso "Eh Lola, no tienes derecho a reprocharles nada, tú a veces también te pones así.".
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario