Ña?

martes, 22 de abril de 2014

MEH

Más doloroso que ver como se te escapa entre los dedos aquello que quieres es echarlo tú misma, pero a veces es necesario sacrificarse por algo mejor. Odio sentir que quiero estar contigo, que quiero que me abraces, quitarme esta vergüenza que normalmente no tengo, pero odio más aun no hacer nada, saber que no debo hacer nada, que no vale la pena porque tú no buscas lo mismo. No te quiero tampoco tanto como para calentarme la cabeza a todas horas, pero es impotencia de quererte y no buscarte, de querer que vengas y decirte que no lo hagas. He aquí el dilema del querer y no deber, ¿qué hacer en estos casos? Todo te grita que no debes hacer nada, y tú no soportas quedarte quieta. Me dará rabia saber que no quise pasar del tema y lo hice, pero me consolará darme cuenta de que fue lo mejor, o al menos lo espero.
Entramos en el tema de mi "vicecaput". Quiero que dejen de repetirme que no merece la pena ir detrás de una mistad muerta, pues bien, soy así de cabezota. Hay muy poca gente que me llega tanto a la patata (me sobran dedos en una mano para contar), pero cuando llegan haría casi cualquier cosa por ellos aunque pasemos años sin hablar. Ella me ha llegado, y me agobia el dilema igual. Sé que debería pasar y que si paso me sabrá mal. Pues a la mierda.
P.D.: es lo peor que escrito en mi vida pero, como habréis comprobado, llevo ya tiempo sin estar inspirada y necesitaba soltarlo.

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