Habrá días en los que caigas más que levantes, días en los que parezca que tu fuerza no acaba nunca, días en los que nada te sale como te propones, días que estés que te salgas y días en los que no tengas ganas de nada... Pero para entrenar, siempre se sacan fuerzas de donde parece que no las hay.
Para los que tenemos el deporte como droga, que nos sienta mal saltarnos un entrenamiento y que luchamos por seguir mejorando, poco a poco, con constancia... Sea el deporte que sea.
A los judokas, no perdáis nunca ese espíritu, esa sensación de llegar a casa después de un entrenamiento, que te duela todo y pensar: "buen entrenamiento". Ponerte el judogi para ir al dojo y encontrarte con tus compañeros de entrenamiento y amigos en el tatami. Una sensación única.
A lo juggerianos, no vais a pasar del fondo del barnés a primera división de la noche a la mañana, pero sin entrenar tampoco. Encontrarte bolitas del barnés en todos los sitios que pueden estar es ya rutina, y encima encontrártelas en alguna mochila que hace mucho que no utilizas después de alguna semana sin ir a entrenar yo creo que debe ser alguna especie de señal.
Y en verano, a darle al windsurf ;)
Algunos pensaréis que de qué hablo. Pero si no lo entendéis, por favor absteneos de comentar, vale? Sé que no he llegado lejos y que no soy la mejor, pero sé quien soy y lo que pienso, y esto es lo que pienso.
P.D.: Hablando de deportes, aprovecho para decir que está claro que grupo va a ganar las Olimpiadas Scout, no?? Arriba San Pío X!!
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